Cada vez que se registra un movimiento en la cuenta corriente, el cliente recibe el aviso por WhatsApp con el comprobante adjunto. Sin que nadie tenga que acordarse de mandarlo.
Se instala en el servidor del cliente. Lee la gestión tal como está.
No es un chatbot de ventas ni un CRM. Es el brazo que le faltaba a tu cuenta corriente: avisar, mostrar el saldo y entregar comprobantes, solo.
Se emite una factura, una nota de crédito, un remito o un recibo y el cliente lo recibe en el momento, con el comprobante en PDF adjunto y el importe en su moneda.
El cliente escribe o toca un botón y le llega el saldo al día, con los últimos movimientos y los vencimientos. A cualquier hora, sin ocupar a nadie de administración.
Pide una factura, un remito o un recibo anterior y se lo entrega firmado por un enlace que vence solo. Nadie tiene que buscar el archivo.
Quien responde BAJA deja de recibir avisos en el acto y queda registrado. Y quien necesita ayuda de una persona recibe el contacto directo de administración.
La instalación es un asistente en el navegador. Se contestan unas preguntas —dónde está la base, qué tabla tiene los movimientos, con qué número sale— y queda andando.
Corre en la misma máquina donde ya está el sistema de gestión. No hay que mover la base de datos ni subir nada a la nube: los datos no salen de la empresa.
El asistente pregunta dónde está la base y qué tabla tiene los movimientos. De ahí en adelante solo lee. No modifica ni una fila del sistema, y lo que necesita guardar lo guarda en tablas propias, aparte, para que se pueda comparar.
Se conecta a WhatsApp Business API con el número del cliente. El instalador deja las plantillas creadas y enviadas a aprobar, el mensaje armado con el nombre y el logo de la empresa, y una prueba al celular del responsable antes de que salga el primero de verdad.
Revisa solo, cada pocos minutos, si hubo movimientos nuevos. Si algo falla avisa al administrador, no al cliente final. Y todo lo que manda queda registrado con la hora de entrega y de lectura.
Preferimos decirlo de entrada, así nadie se lleva una sorpresa después de instalarlo.
Esto no está a la venta. Lo desarrollamos en Vitalforce sobre nuestra propia operación, andando todos los días con clientes reales, y se lo cedimos sin costo a Grant Informática para que lo instale en los clientes que quiera.
Los sistemas de Grant comparten la misma lógica de cuenta corriente y la misma emisión de CFE, aunque cada cliente tenga sus ajustes. Todo lo que cambia de una empresa a otra —nombre, base de datos, tablas, logo, número— se contesta en el instalador. Nada de eso está escrito adentro del programa.
La mensajería la cobra Meta directamente a cada empresa, por mensaje: en Uruguay el aviso de cuenta está en el orden de USD 0,013, y una empresa que emite entre 100 y 700 comprobantes por mes gasta unos USD 2 a 10. Las tarifas las fija Meta y pueden cambiar.
El uso está limitado a Grant Informática y a los clientes que Grant instale. No se cede a terceros ni se comercializa por fuera de ese acuerdo.
Enrique: acá abajo está el contacto. Decinos en qué cliente lo querés probar y coordinamos la instalación juntos la primera vez, para dejar el camino hecho y que después lo hagas solo.